Todavia no me he cansado del juguete... Ayer no postee, pero tiene explicacion, como lo tiene la falta de acentos... Porque hasta los trabajadores del software tenemos vacaciones, y claro, ante el noticion de que los pubs ingleses ya no tenian el toque de queda, el destino estaba claro... Pues bueno, la falta o el retraso de los posts fue, es y sera mi estancia en el pais del frio (vale, se que los hay mas frios, pero es suficiente frio para mi...)
Por otra parte, continuamos con el ciclo de documentales, esta vez la quinta entrega de "El programador, ese gran desconocido":
El programador, ese gran desconocido. Parte 5: En el calor de la noche
En realidad, existe algo más peligroso que el café para un programador. Y ese algo, es el alcohol. El alcohol desinhibe, si, ¿ y qué ?. NO HAY NADA PEOR QUE UN PROGRAMADOR DESINHIBIDO. ¿Cómo puedo haceroslo entender? Da miedo, mucho miedo. Cómo cuando la niña del exorcista gira la cabeza, cómo cuando el velociraptor de jurassic park aprende a abrir la puerta o cómo cuando en una película Disney sabes que van a cantar y no puedes hacer nada por impedirlo...
Y es que nadie quier ver el verdadero yo de un programador...nadie, salvo otros programadores. Y claro, esa panda de cabrones, siempre beben en manada... Existen dos situaciones en las que un programador sale de su casa una vez se ha puesto el sol:
La primera, hacer una LAN. No lo dudes, si encuentran dónde, harán una red. Vistos desde arriba son como hormiguitas, llevando sus ordenadores actualizados a la última, tuneados hasta la extenuación ( neones, más neones )y con varios kilos de peso extra en ventiladores. Vistos de frente son cómo zombies, de hecho al única diferencia entre un zombie y un programador que va a una LAN es que el programador tiene los brazos ocupados. Bueno, si te quedas lo suficientemente cerca, oirás que en lugar de 'cereeeebro' dicen 'kweeeeeik', pero no te lo aconsejo, a veces sus babas salpican. Tras tan impactante suceso, cómo es verlos en el trayecto coche-pisofranco, viene la preparación. En cualquier empresa del mundo, para que un nuevo empleado disponga del ordenador a punto y con acceso a la red, tiene que esperar por lo menos una jornada. Ellos tardan veinte minutos. Y no montan un equipo, montan una red entera, exploran los otros equipos, se copian el porno de sus compañeros y ven un par de videos del 'cuñao'... Al minuto veintiuno, ya está en marcha el servidor del juego. Quiero hacer hincapie en que para hacer de servidor siempre hay dos candidatos: el que ha chuleado antes de tarjeta gráfica, que sabe que ahora tiene que pagar el precio y el tonto, que es si cabe, aún más detestable que el resto. Este se empeña en hacer de servidor del juego a pesar de que su ordenador es obsoleto, no ha jugado nunca al juego y los demás no le escuchan. Al minuto veinticinco ya esta en marcha la partida. Al minuto trenta y cinco el tonto se ha cansado de jugar sólo y se une a la partida con el resto. Luego, permanecen sentados allí durante horas, vociferando "ingeniosos" comentarios poco acertados, porque llevan auriculares, a veces hasta el amanecer, a veces hasta que alguien encuentra sus cadáveres...
La segunda, es la que da miedo. Porque la primera implica que se aislan de una sociedad que no les quiere, pero en la segunda situación se muestran al mundo, y este, tiene que apartar la vista. Cena de programadores. Si, es desagradable, y además es peligroso. Existen casos documentados de gente que se arrancado las pupilas después de ver comer a un programador. Pero empecemos por el principio.
Normalmente uno de ellos se encarga de la logística. Suele ser el único que ha pisado un restaurante desde que alcanzó la adolescencia ( a esta edad los padres suelen abrir los ojos y empiezan a avergonzarse de lo que han hecho ), y sí, probablemente no fué con una chica. Bueno, semejante sujeto reserva mesa muy a pesar del camarero, al que miente en dos cosas. La primera en el número de asistentes, porque el muy ingenuo siempre sobreestima su poder de convocatoria. La segunda, en decir que van a ser 'tantas' personas, si acaso, 'comensales', pero llamar persona a un programador vulnera dos constituciones, media docena de derechos humanos, y un montón de convenciones... no por ello su convenio laboral es el de 'oficinas y despachos' (verídico) que cómo todo el mundo sabe, es el mismo que el de las sillas, las mesas y demás mobiliario... El caso es que si el restaurante acepta la reserva ( ¡incautos! ) , pocos días después aparecerán allí todos juntos, de golpe, sin previo aviso. Porque... siempre vienen todos juntos. Aparte de por una mera cuestión de supervivencia ( si fueran de uno en uno, la gente no les tendría miedo y les reduciría antes de que fuese tarde ), esto se debe al preámbulo inicial: el 'comoquedamos'. Normalmente, en una cena de compañeros de trabajo, se fija una fecha y se dan las indicaciones de cómo llegar, a lo sumo un mapa. Un programador no hace eso, el programador monta una web a la que sube un mapa, crea un foro para caldear el ambiente, sube porno, comenta las últimas noticias y vuelve a subir porno... Demos un salto a la noche en cuestión. Aparecen en el restaurante, la gente les mira de reojo, cuchicheando. Los que aún no han pedido, aprovechan para largarse. Dándo un rodeo, por el camino largo. "Niño, coge las cosas que nos vamos". Después de haberlos sentado en el rincón mas oculto, el camarero entra en la cocina, sale al callejón por la puerta de atrás, enciende un pitillo, mira al cielo, fuma, llora, se seca las lágrimas y en un acto de notable valentía, entra de nuevo. Se acerca a la mesa para tomar nota. Tomar nota a un grupo de programadores requiere al menos media hora. Soportar comentarios ingeniosos, manías, alergias imaginarias, platos que no existen y sandecese varias... El camarero permanece alerta en todo momento, esperando que nadie se de cuenta de que le tiemblan las piernas, y lamentando no haberle pegado un lingotazo al Chivas 12 años. Más tarde, comen ( imagen grotesca dónde las haya ) y beben, beben... Con un agravante, los programadores no saben beber, no beben habitualmente con lo que el tamaño del 'ciego' es considerable. Durante el postre llega la hora de la verdad, el camarero lo sabe, la cosa puede quedarse en una mala noche, o convertirse en un punto de inflexión en su carrera profesional. ¿ Lo dirá alguién ? ¿ Será muy descarado traerles la cuenta ? Pero alguién lo dice, y ya no hay marcha atrás: "¿ Pedimos unas copas ?". A estas alturas ya no hay nada que hacer, se quedarán hasta la hora del cierre y al local le caerán siete años de mala suerte.
Cosas que hace un programador bebido:
- Asegurarse que los otros programadores saben que él ha nacido para programar
- Enseñar sus dientes verdes al sonreir
- Acompañar sus carcajadas con sonoros golpes en la mesa,
esto lo hacen cada vez que no pillan un supuesto comentario gracioso
- Contar anécdotas de usuarios
- Admitir que se instaló Linux sólo porque pensó que le haría parecer guay
- Cantar ( pero no canciones de borracho, sino Mazinger Z)
- Admitir que baja porno cómo un descosido
- Inventarse cosas acerca del funcionamiento del emule
- Proclamar que es un friki, y que está orgulloso de ello
- Confesar que le pirra el sexo con koalas
Hay más, pero me puedo meter en un lío si las comento...
Sobretodo recordad, cambiad de acera, haceos los muertos, ignoradlos, saludadlos, haced lo que queráis, pero nunca nunca nunca, nunca, les pidáis que os arreglen el ordenador.
sábado, noviembre 26, 2005
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